martes, 2 de mayo de 2017

Escribimos I. La idea.

 

En esta primera parte de la nueva sección vamos a hablar del primer paso, lo más básico y que marca el inicio de la aventura de un escritor. 



La idea con la que nace el gérmen de una novela, relato, cuento o lo que sea. 



La idea puede asaltarte en cualquier momento: Mientras paseas, en la ducha, en clase o en el trabajo... Lo más importante es que, cuando aparezca, tengas algo a mano con lo que apuntar. 
Lleva siempre contigo una libreta y un boli, o el móvil. Es requisito esencial para todo escritor

Una vez que esa idea haya nacido en tu cabeza, lo que tienes que hacer es desarrollarla para darle la oportunidad de convertirse en una historia completa. Para ello deberás investigar sobre el tema. 

Si tu idea tiene relación con un grupo, como una secta por ejemplo, deberás convertirte en un experto en sectas. Para eso tendrás que leer muchísimo sobre eso. 
No se puede escribir una historia verosímil si no tenemos ni idea de la realidad que envuelve a nuestra idea. Es imprescindible, por tanto, que un escritor se documente, y cuanto más, mejor. 

Supongo que si estás leyendo esto, significa que ya has tenido alguna idea y que tal vez no hayas sabido cómo desarrollarla, o hayas perdido el interés en ella, o simplemente la has descartado porque no te parecía lo suficientemente buena u original. 

Primero: 
Si tu idea no es de lo más innovador y original, no pasa nada. A la gente le gustan las cosas de siempre, mientras no sea un total plagio, no importa que sigas el esquema habitual de las novelas de éxito. 

El "chico conoce chica" siempre tendrá su público entre las lectoras de romántica. También el "asesino psicópata mata, poli retirado persigue" seguirá gustando a los lectores de suspense. 
Lo que puedes intentar es encontrar un elemento diferencial en tu historia, por ejemplo, un personaje entrañable, sobresaliente, que llame la atención; o un entorno diferente, como... El Polo Norte. 

En resumen, no tienes por qué encontrar una idea que nadie más haya tenido antes, básicamente porque eso, a estas alturas, ya es imposible.  

Segundo: 
Es posible que al principio tu idea te guste, pero con el paso del tiempo vayas perdiendo interés en ella. Para evitarlo, debes investigar sobre el tema sin parar. Puedes entrar en webs relacionadas con el tema, foros etc... Así verás que hay mucha gente interesada en el tema, que pueden ser además potenciales lectores de tu historia. ¡Todo tiene su público! 

Si aún así la idea no te ha enamorado y debes esforzarte demasiado para seguir trabajando en ella, lo mejor es que lo dejes. Si la idea de tu historia no te apasiona, no saldrá nada bueno de ahí. 

Tercero: 
No saber cómo desarrollar tu idea es un problema muy habitual. A veces en tu cabeza todo parece tener sentido, pero a la hora de ponerlo todo en el papel, ese orden desaparece. 

Para evitar perderte de ese modo debes confeccionar un plan esquematizado de tu idea, todos los puntos que quieres mostrar en tu historia por un lado, y los que solo sirven de apoyo por otro lado. 
También puedes establecer una cronología de acontecimientos que te ayudará posteriormente a crear una trama consistente y que atrape la atención del lector. 

Espero que estos consejos te ayuden en este primer paso hacia el nacimiento de tu creación. 
Si tienes cualquier duda, un coach personal o asesor puede ayudarte de manera individualizada, así que siempre puedes pedir ayuda a este tipo de profesionales. 

¡¡¡Ánimo y a escribir!!!

2 comentarios:

  1. Muy bien sintetizado ! Buen aporte para la comunidad y todos aquellos que te lean.

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  2. Muy buenas pautas.... todo nace con la idea, con los sueños eso es lo fundamental.. casi todos podemos tener "ideas" lo difícil para muchos es hacer con ella una gran historia.

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