martes, 9 de mayo de 2017

Escribimos II. Personajes

 

En esta segunda entrega de la sección Escribimos vamos a hablar de Los Personajes. 


Los personajes son una parte fundamental de toda historia, son quienes soportan el peso de la trama, a través de sus acciones se nos muestra la historia y mediante sus pensamientos se nos invita a reflexionar. 



Los personajes deben ser como las personas reales, MULTIDIMENSIONALES
Las personas tenemos múltiples rasgos, no somos sólamente inteligentes, o arrogantes, o tímidos... Somos una compleja mezcla de adjetivos, a veces incluso contradictorios, que nos definen la mayor parte del tiempo y que pueden cambiar con el transcurso de la vida. 

Piensa en ti mismo. En casa te comportas de una manera, en sociedad de otra. A veces actúas de una forma cuando lo que en realidad querrías sería actuar de otra. Generalmente te relacionas con los demás de una manera, pero hoy eres más amable, o más antipático. Cada experiencia, cada pensamiento y cada nuevo aprendizaje que adquirimos nos cambia y reconfigura nuestra personalidad. Los protagonistas y personajes de nuestras historias deben ser igual. 

La psicología de los personajes ficticios es un arte, algo que a mí personalmente me apasiona. 

Para crear un personaje memorable es necesario investigar en la personalidad y la psique humana. 
Sherlock Holmes, Don Quijote, Hannibal Lekter, Jeckyll y Hyde, Edmundo Dantés, Jean Valjean... Son personajes que todos conocemos porque sus creadores supieron hacerlos destacar con características llamativas: La inteligencia superior y la astucia, la psicosis o la psicopatía, la disociación de personalidad, la sed de venganza. 

Primero: 
Define tu protagonista y los principales personajes usando FICHAS
Tiene que ser una ficha minuciosa y exhaustiva, que sirva para que tú conozcas a los personajes como a ti mismo, aunque toda esa información no vaya a ser usada explícitamente en la historia. 

Lo más importante es que os guiéis por esas fichas, que nunca salgáis de ellas, porque cualquier dato que no concuerde con la personalidad captada en su ficha podría desmoronar la credibilidad del personaje. 

Segundo: 
El protagonista necesita un espacio en el que moverse así como unos amigos, unos familiares, unos compañeros de trabajo o estudios con los que relacionarse.
Algunos serán más importantes que otros para la trama, y esos serán los llamados Secundarios. El resto son los Figurantes, útiles porque dan veracidad a la trama y riqueza al mundo que has creado. 

Los SECUNDARIOS deben tener su propia ficha, pero no es necesario que los figurantes la tengan. 

Tercero: 
La interacción de los personajes en la historia es fundamental, pero los escritores principiantes a menudo no tienen muy claro cuántos personajes incluir ni qué importancia dar a cada uno. 

Para que nos aclaremos en ese sentido, existe una regla: cuanto más corta es la historia, menos personajes hacen falta.
Un relato debera tener entre uno y cuatro personajes entre principales y secundarios. Una novela puede tener cientos, pero nunca hay que excederse. 
Maticemos: 
Si la historia que estás contando no requiere de gran número de personajes, da igual que tenga mil páginas. Meter personajes porque sí no tiene sentido, si no aportan nada, no son necesarios. 

Información Extra: 
Existen cuatro formas de mostrar a un personaje de una manera multidimensional: por el modo en que actúa, por cómo habla, por su apariencia y por su pensamiento. 

Debemos tratar de definir bien la forma en que nuestro personaje se comporta, su manera de hablar, su aspecto físico y lo que hay en su mente. 
Si tenemos claro todo eso, daremos vida a un personaje realista y memorable. 

Espero que esta información te haya sido útil. Si necesitas cualquier ayuda o guía, no dudes en contactar conmigo o con un profesional.

¡¡Ánimo y a escribir!!


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